A tu lado. Con tus niños. / ACCESO ESPAI

20109694_s

Todas aquellas personas que os lo podéis permitir, recurrís en estos casos a los abuelos. Tener la posibilidad de dejarlo en las mejores manos (después de las vuestras) y obtener esa ayuda tan rápidamente como se pueda, serían las dos ventajas de utilizar esta solución. En contra, podemos hablar de “cierta sensación de abuso” y de un pequeño, o no tan pequeño, peaje que se ha de pagar en forma de “cesión de derechos parentales” a los abuelos.

Otras familias optáis por ampliar el servicio doméstico por encima de vuestras necesidades, pero con la tranquilidad de saber que estáis 100% cubiertos en caso de necesidad y de forma inmediata. En este caso estáis pagando un sobreprecio y la persona que se ocupará de vuestro hijo no será necesariamente un especialista en niños/as.

Una tercera opción es la de contactar previamente con una persona que, cuando la necesites, la puedas llamar y venga a ayudarte. En positivo, esta solución te permite tener muchas confianza en esta persona, ya que tú mismo la has escogido y sabes que la tendrás en el momento en el que la necesites y en negativo, que has de dedicarle un tiempo al proceso de selección del que no andas sobrado y que la solución no es definitiva a medio y largo plazo.

En cuarto lugar, estáis las familias que llamáis a una empresa que da este servicio. En este caso conseguís una solución inmediata al problema y una empresa detrás que asume la responsabilidad, pero también una persona que no está especializada en niños/as, ya que estas empresas tienen su negocio principal en el cuidado de personas mayores y dependientes y el precio que se paga, como ha de dar para la empresa y para la trabajadora, no es competitivo, es decir, la relación calidad/precio no es buena.

Y ya finalmente, la última solución por la que se opta es la de hacer teletrabajo, si es posible, y/o no ir a trabajar. La ventaja de esta última solución es obvia, nadie cuidará mejor que tú de tu hijo/a, pero por otro lado, os estaréis todo el rato autocuestionando, por sentir que no estás cumpliendo al 100% con tus responsabilidades frente a la empresa ni tampoco frente a tu hijo, tu imagen profesional puede ser puesta en tela de juicio (promoción, sueldo, etc.) y, sin duda, el trabajo que no hagas hoy, lo habrás de hacer mañana.